Hace meses que terminé de leer "El péndulo de Foucault", de Eco (ver nota más atrás) y ya puedo hacer un comentario más aterrizado del tema (y será larguito).
En mi opinión, si algunos creen que se trata de confabulaciones y misterios, están viendo sólo la parte superficial del libro, la trama, los personajes. Pero nunca debemos olvidar quién escribe: Umberto Eco es semiólogo, por lo que los signos lingüísticos son parte importante de sus obras, y la historia es sólo la excusa.
Si otros piensan que es un tratado de ocultismo, están perdidos. Eco hace una relación de hechos y personajes para entretejer la tela en la que se exponen los acontecimientos. Acá también vemos el uso de los signos linguísticos para describir cada parte del libro (Las 10 séfiras no son una excusa, son un orden, establecido para relatar los hechos).
A mi modo de ver, es un tratado acerca de la Palabra, con mayúscula, la Palabra que es universal, el sonido que genera en nuestro cerebro la imágen (memorable la escena en que Diotrallevi reflexiona acerca de su situación). El péndulo era un símbolo más dentro de la larga cadena de objetos que desfilan en cada página, pero con una salvedad: todos los caminos llevaban a l lugar donde se suspendía.
Y el juego del Tres, es el juego de Dios mismo, que crea a partir de la Palabra. Los personajes juegan a crear y modifican con la Palabra el mundo que les rodea, y la imágen mental se convierte en hecho, en sustancia. El juego termina con todo, incluso con los creadores. La Palabra es, para Eco, el conducto de la Creación. Por eso no es de extrañar que ocupara las séfiras para describir los capítulos. Los judíos creen que Dios crea por medio de la palabra, e incluso San Juan lo describe con claridad ("En el principio estaba el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios" (Jn 1,1 ss)).
Eso con El Péndulo... Gracias al posteo de cierta persona (no sé quien era, pero gracias) me vi en la necesidad de comentar lo que escribí recien. Suerte a tod@s!!
martes, abril 19, 2005
domingo, abril 17, 2005
Debilidad
Hoy me he sentido extrañamente con un sopor inmenso. Ya he dormido 2 siestas y aún no se me quita. Pero, lo que más me ha parecido diferente es que, al despertar luego de mi primera siesta, me haya sentido curiosamente solo.
Esa soledad rara en que se mezclan la añoranza y la carencia; que no te deja triste, sino reflexivo y que, al final de cuentas, te genera una "pseudoimágen" de lo que falta. El hecho es que vi la almohada de mi cama, y mi mano sobre la sábana, y esperé sentir algo, no un roce, no un sonido, más bien un aroma, uno que no he sentido desde hace mucho tiempo.
Este aroma no es dulce, pero no es salado, es tibio, pregnante, húmedo. En resumen, una mezcla muy reconocible. Entonces me acordé de una estrofa de el tema "Debilidad", de Saiko, que quiero compartir con ustedes:
Esa soledad rara en que se mezclan la añoranza y la carencia; que no te deja triste, sino reflexivo y que, al final de cuentas, te genera una "pseudoimágen" de lo que falta. El hecho es que vi la almohada de mi cama, y mi mano sobre la sábana, y esperé sentir algo, no un roce, no un sonido, más bien un aroma, uno que no he sentido desde hace mucho tiempo.
Este aroma no es dulce, pero no es salado, es tibio, pregnante, húmedo. En resumen, una mezcla muy reconocible. Entonces me acordé de una estrofa de el tema "Debilidad", de Saiko, que quiero compartir con ustedes:
Y hoy
que comprendo porque ya no estas
he sentido la necesidad
de estar despierto
Y yo doy
lo que quieran por recuperar
el amor que no supe cuidar
es mi castigo domingo, abril 10, 2005
La Música
Todo empezó ayer, en la noche, viendo a Salomón y Tutu-tutu. El Rafa Araneda dijo... "Profesor... y qué es la música???"
Y yo mismo me lo pregunté. Y llegué a una conclusión que, me encantaría, comentaran si lo desean.
Para mí, la música es todo sonido o conjunto de ellos que genere una emoción o sentimiento, no necesariamente positivo. De este modo, diferencio inmediatamente de mi espectro el ruido de la música. El Bumbumbumbumbum de la música, las bases mal trabajadas de la música.
Porque, a quien no se le encoje el corazón cuando un violín prolonga su nota, o quien no se pone en movimiento con el sonido de una mezcla alegre, o de los ritmos de una guitarra o una simple caja.
Creo que una manera de saber distinguir es cuando escuchas algo en un idioma incomprensible, de un autor que jamás has visto, ni oido, y te genera una emocion, y sabes de qué esta hablando, y te das cuenta que se genera una atmosfera especial donde el sonido se prolonga. Mención especial me merecen los que crean fusiones, esa parte casi en el límite del jazz en que lo que se quiere expresar es más de lo que se puede decir, y a crear.
Eso como tema. Tengo sueño, así que dejaré de escribir.
Además, la radio está muy bien...
Y yo mismo me lo pregunté. Y llegué a una conclusión que, me encantaría, comentaran si lo desean.
Para mí, la música es todo sonido o conjunto de ellos que genere una emoción o sentimiento, no necesariamente positivo. De este modo, diferencio inmediatamente de mi espectro el ruido de la música. El Bumbumbumbumbum de la música, las bases mal trabajadas de la música.
Porque, a quien no se le encoje el corazón cuando un violín prolonga su nota, o quien no se pone en movimiento con el sonido de una mezcla alegre, o de los ritmos de una guitarra o una simple caja.
Creo que una manera de saber distinguir es cuando escuchas algo en un idioma incomprensible, de un autor que jamás has visto, ni oido, y te genera una emocion, y sabes de qué esta hablando, y te das cuenta que se genera una atmosfera especial donde el sonido se prolonga. Mención especial me merecen los que crean fusiones, esa parte casi en el límite del jazz en que lo que se quiere expresar es más de lo que se puede decir, y a crear.
Eso como tema. Tengo sueño, así que dejaré de escribir.
Además, la radio está muy bien...
martes, abril 05, 2005
El Papa
De lo que más me acuerdo es del Estadio Nacional. Yo tenía 6 años y no debía ingresar allí, pero mis papás y mi hermano me metieron de colado (ellos eran Guardias Papales). Me acuerdo de la gente, de los miles que llenaban cada espacio del estadio. Por fortuna, nos tocó un buen lugar, veíamos desde el costado izquierdo todos los actos, cada ceremonia. Y empezó lentamente a oscurecer.
En una de esas entró él, en el auto que llamamos "papamovil", y el estadio estalló en una de gritos y saludos. Karol nos bendecía desde su cubículo movil, y yo no podía creer que estaba allí.
Lo más impresionante fue la homilía. la fuerza con la que su voz traspasaba cada centímetro del aire, su mensaje sin tapujos. Ahora que lo pienso, nada se ha igualado a ese momento, dentro de mis experiencias hasta el dia de hoy. Fue Alegría, llanto, grito, todo y nada. Accion y paz. Movimiento.
Ahora ya no está, y aunque se mandó muchos "condoros" (palabra que ya es casi oficial en este lado del mundo), el recuerdo de esa noche, de ese instante en el que su voz llegó clara a mi pecho, es una de las pocas cosas que atesoro con especial afecto y nostalgia.
En una de esas entró él, en el auto que llamamos "papamovil", y el estadio estalló en una de gritos y saludos. Karol nos bendecía desde su cubículo movil, y yo no podía creer que estaba allí.
Lo más impresionante fue la homilía. la fuerza con la que su voz traspasaba cada centímetro del aire, su mensaje sin tapujos. Ahora que lo pienso, nada se ha igualado a ese momento, dentro de mis experiencias hasta el dia de hoy. Fue Alegría, llanto, grito, todo y nada. Accion y paz. Movimiento.
Ahora ya no está, y aunque se mandó muchos "condoros" (palabra que ya es casi oficial en este lado del mundo), el recuerdo de esa noche, de ese instante en el que su voz llegó clara a mi pecho, es una de las pocas cosas que atesoro con especial afecto y nostalgia.
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